‘Westworld’ 3×05: La guerra está abierta

Drogas y un recorrido por algunos “géneros” en un episodio donde la guerra está en todo su esplendor, pero que también se toma un descanso para las sorpresas que llegarán cerca del final y hablarnos más de Engerraund Serac.

Genre‘, lo nuevo de ‘Westworld‘, arranca de forma interesante. Inicia con una narración en off de Engerraund Serac (Vincent Cassel), quien se dirige a un receptor desconocido para contar algunos detalles de su misteriosa vida. Sus palabras nos explican su verdadera motivación para crear a Rehoboam, además de contar más sobre su niñez y juventud así como el tiempo que pasó con su hermano. Lo que lo llevó a crear la inteligencia artificial fue la destrucción del mundo a manos del hombre; precisamente luego de que los humanos no fueran capaces de hacer frente al cambio climático y los estragos que ha causado en años pasados.

Así fue que terminó convencido de que los de su especie necesitaban un “dios” capaz de ocuparse de las personas, especialmente de aquellas que estaban destinadas a crear lo que él consideraba caos. Gracias a esta información se conoce el real alcance de lo que puede hacer Rehoboam: no solo logra predecir el futuro de una persona, incluyendo su causa de muerte o si es aceptable que tenga descendencia, sino que hace lo mismo con el comportamiento del mundo. 

Esto quiere decir que sucesos nacionales o internacionales son también previstos y esa es la mejor arma para el objetivo de Serac, quien utiliza dicha información para construir su propia narrativa distópica que (oh sorpresa) consigue mediante chantajes políticos. Sin embargo, su creación no es del todo infalible puesto que no consiguió prever, al menos no del todo, la llegada de los anfitriones más conscientes de ‘Westworld’. También conocemos, finalmente, lo que significan esos gráficos extraños en blanco y negro, conocidos como el círculo de anomalías, que a manera de eclipse presentan a la libertad humana como el sol que tapa.

Su narración también nos presenta al padre de Liam Dempsey Jr. (John Gallagher Jr.) y a los jóvenes hermanos Serac cuando daban sus primeros pasos en el desarrollo de la tecnología autoritaria. Con el tiempo, la relación entre los tres se deterioró: Dempsey estuvo en desacuerdo con la filosofía de ese par y Engerraund no tuvo más remedio que deshacerse de su hermano, quien quedó trastornado y se estaba convirtiendo en uno de los agitadores de los que él tanto trata de proteger al mundo.

Más adelante se revela que el creador de Rehoboam se dirigió a Dolores Abernathy (Evan Rachel Wood) vía holograma todo ese tiempo. Pero antes de eso ella destapó la guerra, gracias a que pudo liberar los datos que guardaba la inteligencia artificial, permitiendo así que todos los habitantes del planeta descubran su presente y futuro por más doloroso que fuera, esperando que abran los ojos y se liberen, desatando así el caos. Habrá quienes no estén de acuerdo, pero el discurso de Caleb Nichols (Aaron Paul) debería ser suficiente para que la intención del anfitrión más antiguo de ‘Westworld’ tenga una justificación. Y es que para vivir en un mundo dictado por un hombre a cargo de una máquina que traza las vidas de las personas, es mejor el caos que vivir en una falsa esperanza.

“Genre” es también la oportunidad de la serie creada por Lisa Joy y Jonathan Nolan de explorar más sobre aquella droga que había sido mencionada en episodios anteriores, la cual ha influenciado en esta ocasión a Caleb, que a su vez es la ocasión perfecta para mostrarnos un recorrido por diversos géneros que pueden ser interpretados como cinematográficos y/o musicales, con escenas en blanco y negro (o a color) que van transformándose y acompañados por nuevas alucinaciones visuales y auditivas. El compositor Ramin Djawadi (‘Game of Thrones’) nos regala un recorrido por las partituras de ‘Love Story’ y ‘El Resplandor’ a lo que se convierte en una de las mejores escenas de acción vistas en lo que va de la temporada.

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En los últimos instantes, Bernard Lowe (Jeffrey Wright) se ve obligado a escoger un bando luego de que Connells (Tommy Flanagan) se despidiera con un mensaje enigmático antes de explotar junto con una parte de Incite. Allí es cuando continúa la sospecha que mencioné en una reseña anterior, ya que de los anfitriones conscientes él es el único al que Dolores no puede reemplazar. Quizás porque es parte de un plan mayor del cual aún no se nos han revelado todas las piezas.


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