El más reciente experimento de Red Bull ha sido organizar un pit-stop en un avión en el que suelen entrenarse astronautas, a 10.000 metros del suelo, con gravedad cero.

Tras haber batido su propio récord este año, el equipo Red Bull necesitaba un nuevo reto y no se les ha ocurrido otra cosa que intentar completar un pit-stop con gravedad cero, una tarea nada sencilla.  

Así que metieron a todo un grupo de mecánicos en un Ilyushin Il-76 MDK, un avión de transporte en el que se suelen entrenar astronautas, hasta alcanzar los 10.000 metros de altura. 

Lo hicieron con la ayuda de la agencia espacial rusa Roscosmos. El equipo completó un entrenamiento en el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Gagarin, situado a las afueras de Moscú, antes de ascender con el monoplaza del 2005, el RB1, para demostrar que no existen límites y que casi todo lo que se proponga el ser humano, puede cumplirse.

«Nos llevó más lejos de lo que pensé que lo haría. Te das cuenta de cuánto dependes de la gravedad cuando no la tienes. Algo tan fácil como apretar una tuerca se vuelve muy difícil cuando el coche está flotando y el único control que tienes se basa en la rigidez de tus tobillos, que están atados al suelo»

comentó el jefe de mecánicos de apoyo del equipo, Joe Robinson.

Los mecánicos se entrenaron durante una semana en un curso acelerado antes de exponerse a un vuelo con gravedad cero. El proceso de rodaje del pit-stop, en el que participaron diez personas, no fue sencillo. Fue necesario asegurar bien el coche y el equipo tanto antes como después de cada periodo de gravedad cero, lo que hizo que cada sesión de rodaje no durara más de 15 segundos. [vía/soymotor]

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