‘First Man’: un retrato intimista al hombre detrás de la leyenda

La nueva película del joven y oscarizado director Damien Chazelle significa un cambio radical a lo que nos tenía acostumbrados: espectacularidad visual al ritmo de la música. Sin embargo, en esta ocasión emprende un nuevo camino y nos entrega una biopic muy íntima de Neil Armstrong.

‘Whiplash’ y ‘La La Land’ habían hecho las delicias de la audiencia y la crítica, siendo dos historias muy novedosas, llenas de personalidades únicas, colores y realizadas al borde de la perfección técnica que hicieron automáticamente de Chazelle el nuevo niño mimado de Hollywood. El esperadísimo nuevo filme del director de 33 años, que lo llevaría al espacio, generó gran expectativa de por medio, sobre todo luego del éxito de sus otras películas.

Con ‘First Man‘ conocemos al otro yo de Chazelle, uno que se aleja por completo de los terrenos conocidos y se atreve a entrar al drama serio y tedioso que muchas veces conquista a quienes entregan los premios cinematográficos. Esta vez decide contar una parte de la vida de Neil Armstrong, desde el momento en el que ese hombre emprende su carrera en la NASA, hasta cuando pisa la luna y dice esa célebre frase que dio la vuelta al planeta.

Este relato sobre el primer hombre en la luna narra dos historias de forma paralela: por un lado, la travesía de un hombre sumido en la desgracia por la pérdida de su hija a causa de un tumor y por otro, la aventura en la que se embarcó la humanidad cuando decidió ir a la luna; incluyendo los problemas por los que atravesó la NASA, sus programas Gemini y Apolo y el logro máximo cuando se consiguió que los tripulantes regresen vivos de estas misiones.

La película adapta la biografía ‘First Man: The Life of Neil A. Armstrong‘ de James R. Hansen y cuenta con un guión de Josh Singer y Nicole Perlman. Todos sabemos de memoria la histórica gesta de los norteamericanos y aunque el filme no ofrece nada nuevo, Chazelle juega todas sus cartas y consigue delinear un suceso alejado del triunfalismo pero muy concentrado en la persona, su vida, su familia y la pérdida que lo marcó antes de convertirse en leyenda.

Se ponen en primer plano la fuerza y ambición de su director por encima de cualquier otra cosa, y por si quedaban dudas, Chazelle se impone en todo sentido desde el hecho en que se toma su tiempo para contar una historia -cerca de dos horas y media de duración que se sienten mucho- que presenta a un hombre retraído y sencillo cuya pasión, aunque no lo parezca, se relaciona con esta hazaña más que ganarle la carrera a los rusos.

Este eje central, bien plantado en la figura de Neil Armstrong, el archiconocido astronauta norteamericano encarnado por Ryan Gosling, muestra a través de sus personajes cómo el sufrimiento influye en el camino a la trascendencia. Podrá no estar enfocada en detalles técnicos y otras cosas que solo un ingeniero entendería, pero sí se aprovecha al máximo a sí misma para discutir frustraciones y riesgos desde una perspectiva diferente que cuestiona qué costos estamos dispuestos a pagar para lograr lo que queremos.

Al contrario de otras películas, en esta ocasión se construye una imagen de superhéroe, de muy bajo perfil, alrededor de Neil Armstrong y lo hace de la mano de un cine intimista que usa gran cantidad de primeros planos que quizás en algún punto resulten agobiantes, pero cuando están correctamente aplicados generan tensión en las prácticas espaciales o consiguen acercarnos al tormento interior de los personajes.

De las destrezas de Gosling nadie duda, pero su elección como protagonista pesa mucho al momento de decidir qué ver y si la historia de por sí no es atractiva, que sea Gosling el encargado de interpretarlo es algo que podrá no ser del agrado de todos. Sin embargo, en ‘First Man’ lo vemos escondiendo sus emociones bajo un manto de impasividad que el guión plantea desde su arranque.

También dicen que detrás de todo gran hombre hay una mujer, y en este caso está Claire Foy en el papel de Janet Shearon, la esposa de Armstrong en ese entonces; a quien no podía dejar sin mencionar. En esta actriz reside todo lo opuesto a la labor de Gosling, con un personaje expresivo, amoroso, afligido a ratos y enérgico cuando debe serlo. Es una pena que se le dé muy poco tiempo para demostrar su capacidad actoral, pero en lo poco que se le exige lo cumple brillantemente.

Como historia, ‘First Man’ tiene poco que ofrecer. Como documental es donde reside una mayor contundencia al momento de contar los hechos. Se entiende también que Damien Chazelle intenta demostrar madurez cinematográfica alejándose de las fantasías que le sientan muy bien; quizás si se concentrara menos en mostrar bellas imágenes ganaría en el ritmo de su narración, pero le doy puntos extra por atreverse a salir de su zona de confort y no morir en el intento. Además, claro, que su colaboración con Justin Hurwitz, quien ganó el Óscar por la banda sonora de La La Land, otorga majestuosidad a la cinta.

Es imposible decir que su relato espacial es una mala película porque no lo es, pero se queda corta cuando se trata de espectáculo, cosa que esperábamos de un director que nos tenía acostumbrados a eso. ‘First Man’ es otro gran paso en la carrera de Chazelle y cumple con el estilo de esas películas que fascinan a La Academia pero no llega a convencer desde su profundidad, aunque el viaje se disfruta gracias a la gran precisión en varios de sus apartados.

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