‘Dunkirk’: Guerra, tensión y maestría visual de la mano de Nolan

En ‘Dunkirk‘, Christopher Nolan adopta el género bélico y le da un giro de tuerca, como solo él lo sabe hacer.

A estas alturas sabemos que no hay una fórmula establecida para hacer cine, y menos cuando se trata de narrar hechos. Si hablamos de una película bélica hay quienes se van por las balas y la sangre, algunos se irán por las cifras y otros jugarán con la percepción del tiempo y el poder que tienen las imágenes dejando todo lo demás de lado. Eso es Nolan, uno de los poquísimos realizadores que pueden equilibrar la balanza entre el blockbuster y el cine inteligente, para encima dejarle su sello de “cine de autor” y poner a la crítica y a las masas del mismo lado, dejándolos más que conformes.

Cualquiera apostaría por la típica película de verano llena de héroes, o por el filme bélico de turno, pero este no es el caso. ‘Dunkirk’ es un salto de fé (otro más) de Warner Bros. hacia este cineasta cuyas ideas siempre están lejos de ser convencionales, y $100 millones para una película experimental no vienen nada mal.

La trama se centra en la Operación Dínamo, en algún momento cercano a la ‘Segunda Guerra Mundial‘. Nos ponemos en la piel de soldados ingleses (también hay franceses y belgas) que se ven acorralados en la costa francesa de Dunkerque debido al avance de los alemanes en la invasión a Francia. Por aire, por tierra o por mar las posibilidades de salir con vida parecían nulas, pero la persistencia tuvo éxito en la forma de una derrota victoriosa que resultó en la evacuación de más de 300 mil soldados británicos. Esta evacuación no fue del todo militar, ya que fue el mismo pueblo el que salió en sus embarcaciones civiles y se arriesgó a cruzar el charco para salvar a sus hermanos soldados.

Aquí no sabemos del pasado ni el futuro. No conocemos la historia y ni siquiera el nombre de los personajes porque nada de eso importa. La intención del guión es de hacernos vivir fragmentos de ese suceso histórico sin intimar con los personajes. Solo sabemos que para los soldados en tierra fue una semana, para los civiles en el mar un día, para los aviones una hora y para nosotros, como espectadores, 106 minutos de tensión pura sin descanso.

Mientras otras películas del género solo estudian al hombre y sus diálogos o su filosofía sobre la guerra, ya sea narrado por ellos mismos o por una voz en off, en lo nuevo de Nolan encontramos una muestra más de sus virtudes, puesto que el no necesita de estos recursos para transmitirnos algo.

‘Dunkirk’ es una sucesión de bellas y poderosas imágenes que nos llevan a sentir lo mismo que sienten los protagonistas, por tierra están Fionn Whitehead, Harry Styles y Aneurin Barnard, en los aviones Tom Hardy y Jack Lowe y en el mar, los civiles Mark Rylance, Tom Glynn-Carney y Barry Keoghan, cuyos diálogos ocuparían apenas un par de páginas porque ¿para qué hablar mucho cuando los cuadros que estamos viendo y sus minimalistas actuaciones nos lo dicen todo?.

En el apartado técnico todo funciona como un relojito suizo. La fotografía de Hoyte Van Hoytema explora escenarios a sus anchas. Es una cámara prodigiosa que no tiene miedo de meterse en cada rincón que pueda, sea en tierra firme o en el agua. No tiene miedo de abrirse y mostrar espectaculares tomas con naturalidad o de llenarnos con unos primeros planos muy claustrofóbicos, como si lo que Hans Zimmer nos hace sentir con su banda sonora no fuera suficiente. Este compositor está como pez en el agua, algo que no pasa seguido cuando colabora en filmes de superhéroes, y se atreve a marcarnos más la tensión, siempre in crescendo, hasta llegar a contarnos los segundos con su partitura.

En resumen, ‘Dunkirk’ es una sinfonía de cine puro. Sobrecogedora, intensa y con un aroma a clásico. Christopher Nolan nos trae una gran obra que posee esa narrativa no lineal que tanto lo caracteriza, en algo que parece ser el tope de su destreza audiovisual. Sin duda es el perfecto punto medio entre un clásico bélico y el moderno y complejo tecnicismo de una película en pleno siglo XXI.

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María Belén Izurieta

Columnista de Datainfox | Diseño | Coleccionismo | Star Wars | SL-19355 Executive Officer @501stecuador