‘Riverdale’: el lado oscuro y moderno de Archie

Archie, el ícono de la cultura estadounidense cuyas historias comenzaron en papel, ha sabido mantenerse vigente a sus más de 70 años de edad. Tal es así que la cadena de televisión CW se ha animado a llevarlo a la pantalla chica.

Archie no es un desconocido para mí. Uno de los recuerdos que guardo de mi niñez (y de hecho es algo en lo que sigo) es haber leído sus coloridas historias, las aventuras que vivían él y otros personajes como Betty, Torombolo o Verónica y cómo me emocionaban Josie y las Gatimelódicas, mi banda musical favorita de cómic. La mitología de ‘Riverdale’ es algo que ya conocía, por lo que la idea de verlos en TV era algo totalmente nuevo e intrigante que no me iba a perder.

La serie nos sitúa en el acontecimiento que marcó al pueblo de Riverdale y es el eje de la trama en su primera temporada. Un 4 de julio, donde todo parecía que iba a ir como de costumbre, recibimos la noticia de la desaparición del joven Jason Blossom (Trevor Stines). Él y su hermana gemela Cheryl (Madelaine Petsch) habían decidido salir a pasear en el lago. Momentos después ella es encontrada, el bote se había volcado y Jason no aparece. Es dado por muerto.

Archie Andrews (KJ Apa), el protagonista de la historia, estudia en el Riverdale High School y es miembro del equipo de fútbol americano del colegio, los Riverdale Bulldogs, aunque su sueño es hacer música. Al igual que en los cómics, se encuentra en un dilema entre dos mujeres, una es Betty Cooper (Lili Reinhart), su vecina y amiga de toda la vida, y la recién llegada Verónica Lodge (Camila Mendes). Jughead (Cole Sprouse), personaje muy querido, es ese amigo que lo ayuda a mantenerse con los pies sobre la tierra y a quien acude cuando necesita hablar.

Archie (KJ Apa)

En el reparto también encontramos curiosas adiciones como Luke Perry (Dylan McKay en ‘Beverly Hills 90210’) en el rol de Fred Andrews, el padre de Archie y a Mädchen Amick (Shelly Johnson en ‘Twin Peaks’) como Alice Cooper, madre de Betty. El elenco en general cumple con muy buenas actuaciones.

El guión tiene muchas referencias a la cultura pop (guiños a DC Comics incluidos) e incluso los títulos de los episodios son nombres de películas de los años 60 y 70. Para ver ‘Riverdale’ no se necesitan conocimientos previos. La ejecución de la serie, presentada como un drama “juvenil” con toques de thriller a lo ‘Twin Peaks’, permite que sea apta para un público muy amplio. Continúa en la onda de las series modernas y oscuras, con la habilidad de convertirse en algo tenebroso sin necesidad de acudir a tópicos sobrenaturales.

Es una serie que no se hace aburrida en ningún momento. Sabe manejar la tensión y crea una atmósfera pesada donde juega con nuestra mente haciéndonos creer que cualquiera podría ser el culpable y cuando pensamos que ya lo tenemos nos hace cambiar de opinión. Prefiere guardarse la resolución del conflicto hasta el final. Y digo resolución, aunque el final de temporada en realidad no hace más que cerrar un camino para abrir muchos otros llenos de más misterios. Sin duda se convierte en todo un viaje y un excelente homenaje a los personajes creados por John L. Goldwater y Bob Montana.

Solo ‘Riverdale’ sabrá que más nos ocultan sus habitantes. A nosotros nos toca esperar hasta la segunda temporada que se estrena el 11 de octubre de este año.

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