‘Estéreo Picnic 2017’: Al mal tiempo, buenas bandas

Dicen que la música salva. Puede ser que a veces salve vidas, estados de ánimo, corazones rotos… O, como en el caso del ‘Estéreo Picnic‘, la música -entiéndase, un ejército de grandes bandas- también puede socorrer y redimir a un festival pantanoso y algo desordenado.

Cage the Elephant / Foto: @javierfma

Con un line-up encabezado por The Strokes, The Weeknd, Justice, The XX y completado, entre otros, por Deadmau5, Flume, Two Door Cinema Club y Cage The Elephant, la octava edición del popular festival de Bogotá no tenía por dónde fallar. Pero apareció la lluvia, la temperatura de hasta 7ºC, el fastidioso fango y la desorganización en la logística. Entonces, el escenario parecía complicarse para los asistentes que llegaron al empantanado Parque Deportivo 222 entre el jueves 23 y el sábado 25 de marzo pasado.

La lista de quejas es larga: filas de hasta cinco horas para retirar las manillas de ingreso durante el primer día, líneas de hora y media para entrar al recinto del festival, laberintos enlodados para llegar a los controles de seguridad; baños desatendidos y desabastecidos, souvenirs costosos ($20 en promedio), fallas en los procesos de compra online para las “soluciones” de transporte, falta de información oficial, escenarios fangosos…

Foto: @javierfma

Pero la música pudo más que todos los problemas.

Y así, cerca de 60000 personas vivieron tres días de grandes bandas, comida variada, activaciones de entretenimiento, mercado hippie y una onda festivalera bastante particular que está consolidando al Estéreo Picnic como uno de los festivales imperdibles de la región. Básicamente, es el Lollapalooza sudaca (menos un headliner de aquel festival y alguno que otro plus) para el mercado colombiano, ecuatoriano y peruano.

Foto: @javierfma

En esta última edición, el Estéreo se anotó un golazo con la presencia de Justice, el popular dúo francés de música electrónica, que se alzó como mi gran favorito del evento.

He armado un Top 10 con lo mejor, lo más o menos y las ‘sorpresas’ del festival bogotano, a nivel musical y de show, según lo que vi. Físicamente fue imposible escuchar a todas las 52 bandas que tocaron en los tres escenarios, pero traté de cubrir lo que más pude. Vas a encontrar un par de bandas (espero que te resulten nuevas) que valen la pena escuchar para refrescar tu playlist.

El Top 10

1. Justice


De largo, lo más sólido del festival. En el escenario Budweiser (carpa inflable techada), el dúo francés marcó un cierre épico para el primer día. Gaspard Augé y Xavier de Rosnay soltaron un robusto setlist de 11 temas, con una nutrida presencia de Woman (2016), su tercer álbum que todavía huele fresco. Diecinueve amplificadores Marshall con LEDs incorporados, una veintena de luces robóticas en escena y visuales electrizantes, armonizaron un show contundente. Soltaron ‘Safe and Sound’, hubo un guiño a ‘Fire’, estuvo ‘D.A.NC.E’, obviamente; ‘Stress’, ‘Canon’, ‘Chorus’ para el encore… Uff… El bajo, tremendo. Te hacía salir el corazón y te lo volvía a guardar en el cuerpo para volvértelo a sacar sin pedir permiso. Cinco estrellas.

2. Flume

Con menos prensa que otros actos electrónicos, pero con casa llena en el main stage, el australiano fue uno de los actos más populares del segundo día. Lejos de los hits (‘Never be like you’, ‘Wall Fuck’, entre otros), el aspecto visual fue, categóricamente, el mejor del festival. Tres estructuras de cubos metálicos que se encendían de acuerdo al beat y una serie de secuencias visuales conceptuales e impecables potenciaron el downtempo experimental del productor y le permitieron ofrecer un show sólido y memorable. No todo lo electrónico tiene que ser punchis-punchis.

3. The XX

Honestamente, antes de llegar al festival sentía que ver a The XX me daba un poco lo mismo. Respetaba mucho a la banda, pero no tenía mayores expectativas. Es más, la consideraba un poco aburrida. Pero luego de verla en vivo, mi opinión cambió. El trío inglés de indie pop es una banda consolidada. El juego de voces entre Romy Madley Croft (guitarra) y Oliver Sim (bajo) es de otro mundo. Detrás de ellos, el thinker-doer Jamie Smith (Jamie XX) empieza y termina de engranar con sus beats una propuesta única. Aunque ya lo escuchas en sus álbumes, cuando los ves en vivo te das cuenta que en el sonido de la banda hay un poco de todo: Roxette, U2, Pixies, The Cure o New Order. Pulcros. Elegantes.

4. Cage The Elephant


Potentes. Directo al cerebro. Si no has visto a Mick Jagger en vivo, Matt Shultz sería una gran segunda opción. El líder de la banda estadounidense de indie-rock (¿garage rock?) encabezó un pintoresco ensamble que soltó ráfagas de buenos temas y energía imparable. Para Shultz no hubo mal de alturas: el tipo saltó, corrió por todo el stage, se agitó y lideró vocalmente una propuesta maciza. La banda viene de ganar el Grammy por Mejor Álbum Rock y demostró que está en una interesante etapa de maduración musical. Por el setlist pasaron ‘Cry baby’, ‘Cold Cold Cold’, ‘Mess Around’, ‘Shake me down’…

5. The Strokes


La presentación de The Strokes dejó opiniones mixtas en Colombia. Personalmente fue un sueño verlos en vivo, pero la banda no cumplió todas mis expectativas. En realidad, la culpa fue mía porque ya sabía que The Strokes no es una banda que se caracteriza por shows espectaculares y que tiene una apatía característica que reside en la simpleza y en la descomplicación (¿indiferencia?) en sus tocadas. Da lo mismo si están tocando ante 10 personas o ante 20000. He allí su encanto rock, ¿no?

Pero lo cierto es que faltó algo de alma. ¿Qué les costaba tocar algo de Angles o, por ejemplo, ‘You only live once’? Por otro lado, tocaron en vivo por primera vez ’80’s Comedown Machine’ (y eso siempre será bueno). Sobró tiempo muerto entre canción y canción. Aquello pudo haber hecho sentir que faltaron temas -en realidad tocaron 17, nueve de ellos de Is this it– porque le restó energía al show. Sobró, además, charla interna. A Julian Casablancas le agarró la altura (se quejó de la falta de aire justo después de abrir con ‘The modern age’) y me quedó claro que el tipo, en realidad, suena muy mal en vivo. Ya lo había visto en 2014 en Buenos Aires como solista. De allí, la instrumentalización de The Strokes es impecable y compacta (ya vienen tocando juntos desde 1998). Albert Hammond Jr. se la lleva de largo.

6. The Weeknd

El Starboy fue el artista más esperado del primer día y llegó al festival con status de superestrella. Ante un público en su mayoría femenino, The Weeknd empezó el show con un minuto de antelación a la hora programada. Abrió con ‘The Hills‘ y se fue de largo, con poca interacción hacia el público. Su banda estuvo de adorno el 50% del concierto, porque la mayoría de beats (contundentes, por cierto) ya estaban listos y venían de otro lado. El juego de luces, notable, con predominio del rojo. El bajo, a reventar: aplausos para el ingeniero de sonido. Vocalmente, el tipo es intachable. Aunque, a nivel de entrega, por momentos se lo sintió ajeno al público latino (era su primer recital en la región). Preciso mash-up entre ‘Secrets’ y ‘Can’t feel my face’. Veinte canciones en el set list: buenísimo. El punto más alto de su show fue ‘I feel it coming‘, quizá la mejor canción que ha hecho hasta ahora.

7. Silversun Pickups

Foto: @javierfma

Empezaron con fallas de sonido (guitarra y micrófono principal prácticamente sin volumen), pero fueron resolviéndolas en el camino hasta terminar con el glorioso ‘Lazy Eye‘, un ícono del dream pop. Abrieron con ‘Nightlight’ y tocaron, entre otras, ‘Little lover’s so polite’, ‘Friendly Fires’, ‘Panic Switch’… Los Silversun Pickups están subvalorados. La banda ofrece un show intenso, bien armado, en el que Brian Aubert -líder y vocalista- se roba el protagonismo con su timbre de voz andrógino que cuando llega a su máximo potencial suena a muchacho malcriado que explota como si estuviera reclamando por algún capricho. También roba algo de luz la bajista Nikki Monninger, muy precisa en la segunda voz.

8. Gus Gus


Quizá fue una de las sorpresas del Estéreo Picnic. Esta banda originaria de Islandia, que viene tocando desde hace casi 20 años con diferentes integrantes, le voló el cerebro a más de uno con sus mezclas y su irreverente puesta en escena.

9. Chancha Vía Circuito


Cumbia, folklore, flautas, world music, electrónica… La fórmula de Chancha Vía Circuito (Argentina) es rarísima, pero funciona como magia. Hace sonar a Latinoamérica como una gran caja de sorpresas.

10. Deadmau5


Junto a Martin Garrix, Deadmau5 fue uno de los platos fuertes del último día del Estéreo (que, por cierto, fue el de menor asistencia de los tres). El ratón estuvo contundente durante 120 minutos y calentó a los miles de fans en el main stage antes de que estos se fueran a rematar con Garrix o Richie Hawtin en otros escenarios.

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