‘Entre Sombras’: Cuando el Averno se vuelve muy atractivo

Averno.- Derivado del latín; lugar de castigo eterno – RAE

entre-sombras-front

Tuve la oportunidad de ver ‘Entre Sombras: Averno’, nueva cinta ecuatoriana dirigida y escrita por el periodista Xavier Bustamente Ruíz; estrenada recientemente en los cines guayaquileños. Y estoy contenta, muy muy contenta.

Siempre que tengo la oportunidad de escribir sobre películas ecuatorianas me da mucho gusto, porque conozco de forma y de fondo lo complicado que es realizar cine en un país que cree muy poco en su industria cinematográfica. Inexistente presupuesto, costos de producción muy elevados. Mucho talento, muchas ganas, pero demasiado sacrificio.

Sí, es verdad. Culturalmente hemos crecido muchísimo en estos últimos años, pero difundir cine ecuatoriano no es tan sencillo, por eso los comunicadores tenemos la obligación de hacer los deberes y desmenuzar al público porqué deben gastar $5 en el cine. No porque una película sea ecuatoriana -por favor, quitémonos de la mente ese cliché de “apoyar al talento nacional”-, porque el talento es talento, no tiene nacionalidad. Se debería hablar de algo porque es bueno. Y ‘Entre Sombras: Averno’ es una muy buena película.

Pero centrémonos en la trama. Ambientada en Guayaquil, la película narra la historia de Carlos Viteri (Juan Pablo Asanza), un policía que ha perdido la confianza en el sistema (¿Y quién no?) y en el camino se ha vuelto algo corrupto. Viteri asume un caso importante en el que se persigue a un nuevo asesino en serie que va dejando pistas en cada uno de sus asesinatos. Él se sumerge en el caso primero por trabajo y luego por convicción.

No está solo, junto a él está su leal compañero (Marlon Pantaleón), que cree aún en los procedimientos y en su profesión como protector de los derechos de los ciudadanos. A ellos dos, se suma Leonor Cevallos (Daniela Vallejo), forense encargada de revelar cómo murió cada una de las víctimas con una descripción que te congela los huesos.

Y es que ‘Entre Sombras’ tiene una gran peculiaridad, es el primer thriller policial realizado en el país y eso es maravilloso. Si bien es cierto el cine ecuatoriano nos ha mostrado diferentes enfoques de “realidad social”, últimamente se estaba volviendo bastante lineal y costumbrista. ‘Entre Sombras’ nos saca de eso, sin perder la identificación -clave para generar empatía- y sin volverse localista. Gracias a Dios.

El reparto es de primer nivel, principalmente destacado en el teatro nacional e internacional. Asanza, Pantaleón, Vallejo, Montse Serra, Anibal Páez, Carlos Valencia, Alexa Zambrano y el gran Henry Layana con una aparición especial. Todos ellos hacen una excelente labor.

Pero quiero detenerme a destacar una actuación que sacó aplausos. Juan Pablo Asanza en el papel protagónico logra cautivar al público y provocar que más de una vez su personaje mute y, con ello, cause aún más emoción en los espectadores, que llegamos incluso a justificar sus acciones. Porque… ¿Por qué no torturar a un criminal?, ¿Por qué seguir creyendo en un sistema que hace que los policías se sacrifiquen por atrapar criminales para que la justicia los deje libres al siguiente día?, ¿Por qué seguir siendo correctos en un mundo donde abusadores de niños están sueltos a plena luz del día y conviven entre nosotros?, todas esas preguntas me realicé y estoy segura de que ustedes también se las harán.

Porque ‘Entre Sombras: Averno’ hace que nos replanteemos todo. Si tuviese que comparar los fenómenos actorales de los que he sido testigo en los últimos años, diría que Asanza se destaca en la producción al mismo nivel que hizo en su momento Viktor Aráuz con un personaje secundario en ‘Mejor no hablar (de ciertas cosas)’; o tal vez como lo hizo Andrés Crespo en ‘Pescador’, por supuesto, guardando las distancias y sólo analizándolo como fenómeno. Para mí, una buena actuación se determina por lo que causa en mí, lo que me muestra un personaje y Juan Pablo nos provoca diversión, empatía, cariño y odio. Es un bombazo para tus sentidos, un estremecimiento prolongado.

Por su parte, Pantaleón, quien ha revolucionado la industria local con sus cursos de actuación implementando la técnica Meisner, nos regala una de las mejores secuencias de peleas nunca antes vista en cine nacional. Vaya pues, el tipo realmente suda cada golpe que da y logra que creamos que es un baile en vez de una “sacadera de madre”. Todo en pleno centro sur de Guayaquil, con una balacera que tiene de fondo una estación de Metrovía. Carajo.

Vallejo es otra cara conocida, sus participaciones en televisión y teatro han dado muchísimo de qué hablar, así como su aparición en ‘Sexy Montañita’ (2014) del cineasta Alberto Pablo Rivera. Su capacidad como actriz está más consolidada que nunca, pero no quiero hablar de ello, sino de algo tan banal como lucir espectacular en una escena sexual sin ser vulgar. Como encender los sentidos mostrando poco es algo digno de alabar. Aplausos Daniela, qué confianza en ti misma demostraste.

entre-sombras-afiche

¿Y qué decir de Carlos Valencia? este periodista nos muestra el fenómeno de la primicia, de cómo los cronistas de crónica roja deben negociar “para salir”. Cómo es de importante tener “tu propia red” de contactos o, como vulgarmente se diría, “tu círculo de sapos”. Luego, macabramente su personaje da un giro de terror… Que si tienes pesadillas en algún momento, después de ver ‘Entre Sombras’, Valencia será el equivalente a tu Tintín. Genio.

Debo admitir que el inicio de la cinta es un poco lento, sentí que los protagonistas recitaban sus líneas y no que me hablaban del terror que les causaba encontrar a una persona desmembrada. Salvo este detalle, el resto fue un sólo tiro. Directo a la cabeza. Prepárate con tu mejor versión de “ojos como platos” porque así te dejará ‘Entre Sombras’, sin poder despegarte de la pantalla.

Felicito también la musicalización escogida para la cinta, trabajo a cargo de Joel Campos. Qué jodido debió ser para él escoger el pasillo indicado para cada momento, pero qué genial fue el resultado. El pasillo es uno de los géneros más emotivos que existen y conectarlo con lo que se muestra en ‘Entre Sombras: Averno’ es sumamente complejo, pero funciona… Al final, no lo imagino de otra manera.

Quiero resaltar, además, la fotografía. En ‘Entre Sombras: Averno’ no encontrarán grandes paisajes, pero sí grandes locaciones que van acorde a las situaciones. Y sólo aquellos que hemos trabajado en producciones sabemos lo fregado que es encontrar una locación adecuada en Guayaquil para contar una historia. De las cosas que más me llamó la atención resalto cómo se vio el río Guayas cuando Carlos Viteri apuntaba con un arma a un delincuente, en una terraza de cualquier bloque multifamiliar que podría haber sido hogar de cualquier guayaquileño de clase media. Borrar eso de mi memoria será muy jodido por los próximos años.

entre-sombras-1

Finalmente, quiero decirles que ‘Entre Sombras: Averno’ puso la vara muy alta para las siguientes producciones nacionales. Demostró no sólo que el presupuesto no es impedimento para contar buenas historias sino que el cine nacional es más que “realidades sociales”.

Después de esta película, la cosa cambiará en la industria cinematográfica nacional… y que así sea.

Que empiecen los juegos del hambre, el Averno es muy atractivo.

Te puede interesar: