Cobertura: ‘Funka Fest’, lo nacional funciona en Guayaquil

El pasado viernes 24 de junio se dio inicio el primer festival de artes, música y teatro de Guayaquil, ‘Funka Fest‘. El Palacio de Cristal fue el escogido para ser el escenario de estas exposiciones, que estuvieron abiertas al público hasta el domingo 26.

El principal atractivo eran las bandas internacionales Plastilina Mosh (México) y Babasónicos (Argentina) que generaron grandes expectativas entre los asistentes al evento.

Día 1

Foto: Alejandra Allauca / María Cuesta / Awake

Foto: Alejandra Allauca / María Cuesta / Awake

La jornada empezó a las 17h00 con la exposición de artes visuales “Desde el río es otro el paisaje”, y continuó con vídeos, arte y fotografías, en los dos pisos de la urna sur del Palacio de Cristal.  “Sinfonía 24” fue una de las propuestas presentadas por Carolina Boettner y Victoria Lazcano, donde 24 parlantes estaban dispuestos de tal forma que se activaban con la cercanía de las personas. Estos, reproducían sonidos característicos de las ciudades que representan a cada uno de los husos horarios del mundo.

Luego, la presentación de micro-teatro estuvo a cargo de Nathalie Elghoul con la obra “Síndrome de Ulises”, en la urna norte. Esta contó con coreografías de pasillos, tecnocumbia, música clásica y francesa. Además de la proyección de vídeos de fondo con escenas familiares de los migrantes ecuatorianos en España.

Paola Naverrete - Foto: Diego Ruiz

Paola Naverrete – Foto: Diego Ruiz

Después de una larga espera las presentaciones musicales empezaron, las mismas que disfruté de inicio a fin. Paola Navarrete fue la primera en llegar al escenario. La guayaquileña demostró su estilo folk e indie intimalista con canciones como: “Hoy”, “El mar” y “Ficción”. Uno de sus últimos –y más divertido – tema fue “Quizás”, de esta forma poco a poco encendía al público para lo que estaba por venir.

La banda quiteña Tripulación de Osos fue la encargada de entretener a los asistentes. Lo más destacable aquí es la voz de Mauro Samaniego, quien se acopla de manera impecable al sonido que refleja la agrupación, demostrando -en su género- una perfecta armonía y la capacidad de hacer que cientos de personas vibren aún si todos no se sabían sus canciones.

Jazz the Roots logró terminar de concentrar a las personas en el área de música, aquellos que aún se encontraban dispersos entre las galerías y las ofertas del mercadillo.

Plastilina Mosh - Foto: Luiggi Chóez Fernández

Plastilina Mosh – Foto: Luiggi Chóez Fernández

Swing Original Monks - Foto: Fediscos

Swing Original Monks – Foto: Fediscos

Lo mejor y más esperado de la noche fueron las dos agrupaciones posteriores, una nacional y la otra internacional, Swing Original Monks y Plastilina Mosh, respectivamente. Los primeros encantaron a quienes son y no sus fans con su mezcla de ritmos que varían entre sonidos populares (de la costa y sierra) con música electrónica y jazz con merengue. Los asistentes bailaban, cantaban, saltaban y gritaban en apoyo a la banda.

Finalmente, el momento del grupo mexicano llegó. Más de 3000 personas a mi alrededor coreaban canciones como “Bananos’s Bar”, “Aquamosh”, “Te lo juro por Madonna”, etc., hasta –al igual que yo- quedarse sin voz. El ambiente era de alegría y diversión que explotó cuando tocaron el tema “Mr. P”.  ¡¡¡ Mr. P. M. O. S. H!!!

Día 2

Foto: Coinnovar

Foto: Coinnovar

El segundo día del festival abrió sus puertas al mediodía. Desde esa hora ya se encontraban las largas filas de los dos únicos proveedores de cerveza y en los stands comerciales.

Al igual que el día anterior, pudimos observar diferentes propuestas artísticas, comenzando con el micro teatro, a las 13h30. A las 15h15, Mirella Carbone, una de las gestoras que contribuyó a la fundación del primer escenario de danza contemporánea en la ciudad, dio una charla acerca de las nuevas tendencias en las artes escénicas.

El evento continuó con ‘Diálogo para ciudadanos despistados’, una obra teatral del grupo Malayerba, dirigida por Daysi Sánchez y Cristina Marchán, a las 16h00. El argumento retrató a un médico graduado en la UC (Universidad del Camal), que se decía a sí mismo: “pienso, luego extirpo”. El doctor aparece en escena en el inicio de la obra junto a su compañero, un indigente enfermo, rapeando un estribillo sobre el ser ‘corrupto e inmoral’ o el ‘decente y cabal’. La obra usa el ya conocido humor quiteño, para hacer referencia a la política y a los actuales problemas sociales del Ecuador.

La música de nuevo se hizo presente, pero esta vez con la banda cuencana Da Culkin Clan – sí, ellos llevan ese nombre por Macaulay Culkin, yo me preguntaba lo mismo-. Su performance estuvo, como ellos mismos se describen, loca, extrema, demencial, radical, pop, sensual, malcriada y llena de flow. Luego les siguieron André Farra y Naranja Lázaro.

Sunshine and the Makenzi Sound –una de mis bandas favoritas nacionales- fueron los próximos en presentarse. Todos bailaban junto al sonido del violín, saltaban con el ritmo de la batería  y cantaban los ‘Na na na nanana’ junto a Juan Pablo. Este show en particular fue diferente, ya que estrenaban a una nueva cantante, Cristina Campozano. Para finalizar su espectáculo hubo fuegos artificiales y Roberto Ramil  regaló el arco de violín lanzándolo hacia sus fans.

Pasamos del indie folk a algo más drástico con la presentación de Guanaco MC. Él mezcla la música urbana con la rocola y el requinto. En esta ocasión tocó temas de su última producción, Blasfemia.

Babasónicos - Foto: Alejandra Allauca / María Cuesta / Awake

Babasónicos – Foto: Alejandra Allauca / María Cuesta / Awake

La noche iba acabando y así también la espera por Babasónicos, que era el atractivo principal del día y el que llenó el recinto. Jóvenes y adultos entre 20/40 años se encontraban uno a lado del otro, sudados y con calor, pero en ese momento nada importaba ya que por fin podrían ver en vivo a su banda.

La agrupación argentina vino a Guayaquil para celebrar sus 25 años de carrera musical e hizo un recuento de sus mejores canciones a través de los años. Sonaron los hits “Microdancing”, “Putita”, “Uso”, “Los burócratas del amor”, “El baile de Odín”, entre muchas otras.

Finalmente, Adrián Dárgelos se despidió del concierto pidiendo al público que los hagan volver para hacer el show en un teatro.

Día 3

Los Iluminados

Los Iluminados

Para terminar la primera edición del ‘Funka Fest’, -que busca institucionalizarse- se exhibieron las dos últimas puestas en escenas “Comic” de Santiago Carcelén y “Mía Bonita” de Corporación Zona Escena.

Además, estuvieron presentes diferentes establecimientos de chefs independientes como El Mono Goloso, La Pizarra, Picadillos, Bang Bang Food Truck y más.

Recordemos que esta iniciativa de Catalina Reyes y José Miguel Rohon, busca potenciar la gestión musical y artística de la ciudad y, sin duda alguna, el ‘Funka Fest’ fue memorable para todos quienes estuvimos presentes.

Definitivamente, nada será igual en la perla después del ‘Funka Fest’.

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