‘Room’ demuestra que aún se puede innovar en el cine

En los últimos años, la creatividad e innovación en el cine están en crisis, al menos en la mayoría de sus filmes. Por lo que llama la atención lo que muestra ‘Room’ (2015), cinta basada en la novela homónima de Emma Donogue y dirigida por Lenny Abrahamson.

Pero les contaré un poco más… La película se centra en Joy (Brie Larson), víctima de un secuestro hace siete años donde tuvo a su hijo pequeño Jack (Jacob Tremblay); ellos viven en un pequeño cobertizo detrás de la casa de su secuestrador.

El filme, que construye un mundo a través de los ojos de Jack, se divide en dos partes importantes: la primera, en la vida de ambos dentro del cuarto y la segunda, cuando salen de aquel lugar para experimentar el mundo exterior.

En la primera parte se establece un universo y las reglas de la historia. Se destaca la adaptación de ambos personajes en su vida diaria dentro de este lugar. El ingenio y la recursividad hacen que su experiencia de supervivencia sea más llevadera.

La segunda parte se centra en su transición al momento de salir al mundo exterior. Los traumas y temores que enfrentan los personajes después de haber vivido esta experiencia. Ver cómo Jack descubre un mundo que creía irreal, tomando en cuenta que nació en el cobertizo y no conocía una vida más allá de las cuatro paredes con un tragaluz en el cual su único contacto social era su madre y un pequeño televisor que el describe como magia.

Si bien ‘Room’ tiene una premisa oscura, esta termina volviéndose un viaje mágico el cual convierte una reflexión en un recorrido positivo lo que obtiene que la experiencia del personaje se haga nuestra sin caer en la manipulación emocional.

Los protagonistas cuentan con su tiempo y espacio para brillar. Aquí destaco los monólogos interiores de Jack, los cuales desprenden ingenuidad e inocencia.

Técnicamente hablando, la considero muy buena. Resalto el trabajo de cámara y la iluminación. Un film que sabe que no es perfecto pero que conoce muy bien sus limitaciones.

Tal como menciona su director, Lenny Abrahamson: “Room no es una película sobre un hecho criminal aunque todo parta de ahí”. Se enfoca más en los nuevos comienzos, descubrimientos y en la lucha por supervivencia de Joy y Jack.

Esta película ha sido una sorpresa para los espectadores en todos los sentidos: una actuación profunda, una dinámica que fluye entre los personajes lo que la aleja de tener una trama deprimente y morbosa, convirtiéndola en un mix de emociones que fluyen entre la tristeza, miedo, angustia y felicidad, volviéndola una montaña rusa para los sentidos siendo merecidamente reconocida en las diferentes premiaciones.

Habrá que estar pendiente de cómo le va en la carrera por el ansiado Óscar, la cinta compite en cuatro categorías (Mejor Película, Mejor Actriz, Mejor Director y Mejor Guión Adaptado) el próximo domingo 28 de febrero.

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