Reseña: Les Petit Bâtards, ‘Inconcluso’

La banda quiteña Les Petit Bâtards lanzó su EP debut éste año; compuesto por seis temas -cinco canciones y un interlude- escuchamos en su mayoría rock alternativo, sin embargo, a veces se sienten muchos cambios de identidad, tintes de math rock, folk, entre otros.

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Si bien es su primer lanzamiento, hay algunas falencias un poco básicas, en la mayoría de temas la estrofa no llevaba una secuencia que despierte interés en mi, aún así su coro me gustaba y ofrecía un poco más, o viceversa o los puentes instrumentales eran lo más interesante, nunca encontré realmente un todo completo ni en canciones, ni en el trabajo en general.

Siento que en algunas canciones se quedaron como el título del EP, inconclusos, cortos de algo que complete sus canciones que en realidad son propuestas buenas pero sin una chispa realmente que de ganas de regresar a ellas. Pasaba que las escuchaba y llegaba a una parte que me gustaba, pero terminada la canción me parecía que no valía la pena regresar mucho a ella.

El proyecto abre con ‘Al revés’, relativamente buena apertura. Sentí esos rasgos de math rock del que les hablaba y es una buena canción, el tema da un aire fresco y muestra más o menos lo que se viene pero presenta una de las primeras cosas que me crean conflicto, la voz de Daniel Sorzano.

Debo dejar claro que no me parece una mala voz, pero no es la voz que queda aquí. Simplemente no tiene vida en algunos momentos, pero cuando la tiene -en el coro de ‘La estación’– brilla bien, ojalá esto durara más.

La tercera canción, ‘Ficción’, es el tema acústico, baladesco, donde la voz se siente correcta. En un tema se necesita una voz más serena y calmada, de hecho, es lo ideal. Esta fue mi canción favorita del disco. Toda la instrumentación que acompaña la voz me parece muy bien lograda, una canción con muy buenos arreglos que le dan un toque de mejora.

Después del interlude, ‘Luz’, el álbum toma una dirección algo diferente. Se dispara en muchos horizontes diferentes, confuso y realmente me hizo sentir muy inconforme con el EP como un todo ‘Marea’ empieza con un bajo muy groovy, la guitarra en wa y una batería en constante cambio se van juntando para crear una canción que ofrece mucho hasta el coro, donde falla y mata un poco todo lo que había venido creando. Después el mismo entra en un puente musical muy de otro lugar, opuesto a como empezó. Si puedo rescatar algo mas de este tema es la batería que lleva constante evolución, remates fuertes, y buen tiempo.

Ya a esta altura el formato sonoro era inexistente, con tantas diferencias en géneros, esto parecía una recopilación de canciones compuestas a lo largo de su época de colegio, una por año, grabadas y puestas todas juntas aquí. Creo que la banda es muy joven, me parece que todavía se dejan influenciar mucho por lo que escuchan y cada uno no encuentra bien un sonido propio que quiera lograr, entonces es imposible lograr uno colectivo.

Ya llegamos al tema final, ‘Vals del tiempo perdido’, con un sonido parecido al anterior pero añadido un teclado minimalista, recordándome a The Whitest Boy Alive. Empiezan bien y no tienen cambios muy bruscos, en partes de las estrofas se dispara la guitarra con la batería pero solo por un momento, nada mal la verdad, una de las canciones que me interesaron del proyecto.

Con un debut un poco flojo, pero que creo que les va a servir para saber a que no tienen que sonar, los quiteños se suman a la ola de bandas de la sierra que ofrecen material.

Sinceramente creo que lo pueden hacer algo mucho mejor que esto, usar lo que tienen -la voz por ejemplo- y proyectarlo a un sonido donde se pueda apreciar mucho más que aquí.

Espero verlos en vivo algún día a ver si -para fortuna de todos- prueban que estoy equivocado.

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